Limerencia
No sé si alguna vez te pasó. Eso de obsesionarte con alguien sin entender por qué. No es amor. Pero tampoco es solo un capricho. Es algo en el medio. Un limbo emocional que brilla… pero agota. Se llama limerencia. Una palabra poco conocida, pero que te explota en el pecho como si siempre hubiese estado ahí. Es un estado de fascinación intensa y casi obsesiva por una persona, normalmente sin que exista una relación real. Es cuando tu mente te convence de que hay algo… aunque no lo haya. Y empezás a vivir en función de una expectativa. La limerencia se siente como amor en cámara lenta. Como si cada mínima interacción con esa persona significara algo enorme. Un emoji. Una historia vista. Una frase amable. Todo lo interpretás. Todo lo analizás. Y lo peor es que no podés parar. Tu cerebro está enganchado a esa ilusión, como si se tratara de una droga emocional. ¿Y sabés qué es lo más cruel? Que no te enamorás de la persona. Te enamorás de lo que creés que podría ser contigo. Una versió...